Soñé con un musical de ciencia ficción. Y, por cuarta o quinta vez en mi vida, con alacranes.
Lo primero que recuerdo del sueño es que estaba durmiendo en algún lugar en el suelo, y de pronto sentía comezón en las piernas, y a pesar de que me intentaba rascar, seguía teniendo comezón.
Me levantaba y me ponía un zapato y miraba hacia mi pantalón (no sé qué hacía durmiendo con un pantalón de mezclilla), y había como tres alacranes caminando sobre él. Le pedí ayuda a mis hermanos, que estaban durmiendo junto Me costó un rato largo de trabajo, varias sacudidas suaaaaaves para que no me picaran y mucho insecticida conseguir matarlos. Y cuando mataba al último, todos mis hermanos por fin se despertaban y me preguntaban qué pasaba.
Llegábamos a la conclusión de que era una trampa y alguien los había puesto ahí esperando que me mataran, no recuerdo por qué motivos.
Lo siguiente que recuerdo es que estaba en una casa en construcción y metía a un grupo de amigos ahí, a pesar de que teníamos un perro muy agresivo, pero el perro no les hacía caso. También salía gente cargando gatos metidos en cajas, y una cena rara (en casa de mi abuela de Puebla) donde había una sartén con huevos fritos, que cada que quitaba de ahí un huevo aparecía otro, así que no se podía hacer ahí nada que no fuera huevos fritos.
Después empezaba a ponerse realmente rara la cosa, porque todo lo anterior era la parte "normal" del sueño.
La trama iba de la búsqueda de una mujer que había desaparecido en una nave espacial. El problema era que en mi sueño, las naves espaciales viajaban no sólo en el espacio, sino en el tiempo, así que esa mujer podía estar en cualquier lugar y cualquier momento de la historia.
Teníamos una cierta idea de cuándo y dónde podía estar por cómo había desaparecido: ella iba a acercarse a un agujero negro o algo así para estudiarlo, en un punto situado muy cerca de la tierra, pero muchos años antes de Cristo, y otra nave iba a pasar y recogerla. Pero se sincronizaban mal (la otra nave iba a llegar desde otro lugar y otro tiempo, aparecer ahí y recogerla y largarse pitando antes de que ambos se quedaran atrapados) y la nave de rescate
llegaba un segundo demasiado tarde.
El problema es que esa mujer desaparecida era muy importante porque era la encarnación del espíritu de la música, así que mientras estaba ausente, la gente empezaba a olvidar cómo hacer música, cantar y bailar, aunque sabíamos que no había muerto porque todavía había algunos que no lo habían olvidado.
El caso es que yo me embarcaba en una nave con
Kellan Lutz para ir a buscar a esa mujer, en un viaje que iba a durar varios meses.
Aquí venía todo una subtrama sobre tensión sexual desarrollándose entre él y yo, porque aunque él no era gay, el viaje lo hacía pasar demasiado tiempo sin sexo.
( Detalles picantes aquí adentro )Al final hacíamos una escala en Roma. Ahí nos encontrábamos con una niña que también buscaba a esa mujer, porque era su madre. Iba acompañada con una mujer muda. En Roma, veíamos un festival muy colorido y lleno de música en el Coliseo, y lo tomábamos como una señal de que nos estábamos acercando a donde estaba la mujer, a pesar de que en mitad de la canción a algunos de los chicos que la interpretaban se les olvidaba cómo seguía. La mujer muda que iba con la niña de pronto empezaba otra vez a hablar, y la niña se ponía casi histérica, porque eso también indicaba que su madre estaba viva y cerca.
Los cantantes del Coliseo eran mis compañeros del Papalote, y cantaban una canción sobre "El cuento de Rubarán", que supuestamente era una princesa parecida a Rapunzel. Aunque según Google, no existe ninguna princesa que se llame así.
Después... tomábamos pasajeros en la nave a un anciano y dos niños, que creo que querían llegar al lugar a donde íbamos (aunque no recuerdo para qué, sé que no era buscando a la mujer), pero nos metíamos en problemas porque la nave estaba diseñada para dos personas, no para cinco.
A medida que nos acercábamos a donde estaba la mujer, empezábamos a cantar más y más, hasta que el resto del sueño era un musical dentro de la nave. Pero creo que me desperté antes de saber si encontrábamos a la mujer que buscábamos o no.